1 nov. 2015

Un inktober para recordar / An Inktober to Remember

(Find English version below)

Saludos, mis fieles y escasos lectores! Este pasado mes de octubre ha sido uno de los más fructíferos de mi carrera criminal como autor de cómics, y eso que no he dibujado ni una sola viñeta. Pero por primera vez me he apuntado al Inktober, el reto viral para artistas de todo el mundo a realizar un dibujo a tinta cada día del mes (tinta de la real, digital no vale).

El propósito exacto de este reto lo desconozco, pero a mí me ha vuelto a poner en contacto con mis pinceles y rotuladores, me ha permitido revivir mi libreta de esbozos, largamente abandonada, ha dado rienda suelta a mi imaginación, permitiéndome el placer de dibujar tantas tonterías como me vinieran a la cabeza (porque el tema de cada ilustración era libre),.. y sobre todo, y esta es una buena noticia para los ávidos lectores de Huérfanos, me ha vuelto a poner en el estado mental necesario para afrontar las siguientes 22 páginas de mi portafolio, que en su día serán conocidas (y, espero, disfrutadas) como Huérfanos número 6.



(Es cierto que empecé tarde el reto, y que solo me lo empecé a tomar en serio a partir del día 10, lo cual me obligó a ponerme al dia a razón de dos o tres dibujos diarios, lo cual desvirtúa un poco el propósito de la práctica, pero al menos llegué al día 30 con 30 dibujos, y después de lo que he visto por ahí, os aseguro que no es el peor Inktober que corre por las redes… ni el mejor tampoco, pero el año que viene estaremos más preparados)

Pero este octubre ha sido también el inicio de mi estudios de cómic en la Escola Joso de Barcelona, donde, aunque en forma de talleres intensivos de sábado, he empezado a entrever todo lo que he estado haciendo mal todos estos años, y afortunadamente también he podido comprobar todo lo que he estado haciendo bien, que más de 25 años dibujando por mi cuenta al final tenían que notarse. Volver a los principios básicos de la perspectiva, la anatomía y las proporciones me ha permitido redescubrir la pasión por el dibujo con el mismo entusiasmo y curiosidad con el que empecé a dibujar con 8 años, así que aunque teóricamente sea el mayor de los alumnos de mi clase (nada sorprendente a mis 40 años) no puedo evitar sentirme muchos años más joven, redescubriendo el gusto de dibujar por el mero placer de hacerlo, y de hacerlo bien. Y este mes es solo el principio de tres cursos de 9 meses cada uno. Si logro que esa pasión redescubierta se vea reflejada en mi trabajo, y ya no digamos si la calidad de mis cómics es capaz de convencer algún día a un editor de que estoy en esto para quedarme, habrá sido la mejor inversión de mi vida. Pero solo por este primer mes, el tiempo, la inversión y los madrugones de los sábados ya han valido la pena.

Es todo por este Día de Difuntos, no se me ocurre mejor fecha para empezar a ponerle cara y ojos a la historia que Enric Pujadas pergeñó con tanto entusiasmo este verano, mientras yo me dedicaba a leer cómics. Volver a dibujar a Yago, Edu, Marv y el resto de la pandilla es como reencontrarse con viejos amigos, o como revisar antiguos episodios de Scooby Doo. Así que vamos allá, no?

PD. Cuando anuncié que tardaría “unos seis meses” en publicar un nuevo Huérfanos el pasado junio, me refería “a partir de que lo empezara”, o sea hoy. Lo siento por los que teníais la esperanza de verlo terminado para navidad, pero me temo que será como mínimo para mayo… o para cuando yo decida, que ya que no tenemos quien nos publique, encima no vais a esperar que trabaje con fechas de entrega, verdad? verdad?

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Greetings, my few and faithful readers! 

This past October was one of the most fruitful of my criminal career as a cartoonist, and I haven’t drawn a single panel! But it's been my first try at Inktober, the viral challenge for artists around the world to make an ink drawing each day of the month (actual ink, digital doesn't count).

The exact purpose of this challenge I don't know, but for me, it's meant putting me back in touch with my brushes and markers, it’s allowed me to revive my long abandoned sketchbook, it’s given free rein to my imagination, allowing me the pleasure of drawing whatever nonsense came to my mind (because the subject of each picture was open) ... and especially, and this is good news for our avid Orphans readers, it has put me back in the mental state necessary to deal with the next 22 pages of my artist portfolio, which will eventually be known (and I hope enjoyed) as Orphans #6.



(It's true that I started the challenge a bit late, and only started taking it seriously after day 10, which forced me to catch up at two or three drawings a day, which kind of detracts from the purpose of the practice, but at least I reached day 30 with 30 drawings, and after what I've seen out there, I assure you mine is not the worst Inktober on the internet... not the best either, but next year I be will be better prepared)

But this October was also the beginning of my comic course (as a student) at the Joso Comic School in Barcelona ​​where, in the form of intensive Saturday workshops, I have begun to glimpse everything I've been doing wrong all these years, but fortunately also what I've been doing right -- more than 25 years drawing on my own had to be worth it in the end. Going back to the basic principles of perspective, anatomy and proportions allowed me to rediscover the passion for drawing with the same enthusiasm and curiosity with which I started drawing when I was 8, so even though I am the oldest of the students at my class (nothing surprising since I'm 40) I can't help but feel many years younger, rediscovering the joy of drawing for the sheer pleasure of doing it, and doing it well. And this month is only the beginning of a three-year course, of nine months each. If I can get that rediscovered passion reflected in my work, let alone if the improved quality of my comics is able to convince someday a publisher I'm in this for real, it will have been the best investment of my life. But only for this first month, the investment in time, cost and waking up early on Saturday mornings would’ve been worth it.

That's it for this Day of the Dead, I can't think of a better date to start putting in pictures the story that Enric Pujadas so enthusiastically concocted this summer, while I was reading comics. Going back to drawing Yago, Edu, Marv and the rest of the gang is like being reunited with some old friends, or reviewing old episodes of Scooby Doo. Let’s do this, shall we?

PS. When last June I announced that it would take me "about six months" to publish a new Orphans, I meant "since I start it," which means today. Sorry all those who hoped for a Christmas release, but I'm afraid it will be at least May... or whenever I decide, after all since we don't have a publisher you won't expect me to work with deadlines, right? Right?

27 sept. 2015

Verano de cómics / Summer of Comics

Si algo se puede decir de mi actividad como dibujante de cómics es que no soy especialmente prolífico. Puede que sea persistente, pero desde luego, el volumen de mi producción anual (en dos años, 26 páginas de Huérfanos más algunas ilustraciones) no es precisamente masivo.

Pero si en algo voy aún más rezagado que en dibujar cómics es en leerlos. Y esto resulta preocupante, porque si hay algo para lo que uno debe buscar tiempo en toda actividad, es en conocer el mercado, y los trabajos y autores más relevantes. Para tener criterio como artista, es imprescindible tenerlo primero como lector, y para ello, por mucho que me guste lo que hago, es necesario buscar tiempo para leer, aunque a veces me tenga que obligar a ello.

La gravedad de la situación a principios de este verano la atestigua la larga lista de cómics que tenía en mi lista de pendientes (algunos incluso de empezar), incluyendo series completas The Invisibles (Grant Morrison et al, 1994-2000), Stray Bullets (David Lapham, 1995-), 100 Bullets (Azzarello, Risso, 1999-2009), Lucifer (Mike Carey et al, 2000-2006), Y the Last Man (Brian K Vaughan et al, 2002-2008) Fables (Willingham, Buckingham et al 2002-), Box Office Poison (2001)...

Solo por las fechas ya se ve que mi cultura comiquera lleva muchos años de retraso, y aún en el improbable caso de que pudiera paralizar toda mi producción para ponerme al día de todas estas lecturas, para cuando hubiera acabado aún me quedaría como mínimo una década entera de otros cómics que tendría ganas de leer (dejando de lado el criterio de qué cómics merecen leerse y cuáles olvidarse), incluyendo recomendaciones recurrentes como Saga, Chew, Criminal, Invincible, Locke & Key, The Walking Dead, y muchos otros. Y suerte que no leo superhéroes ni álbum europeo ni manga, o de lo contrario mi lista sería infinita.

(A modo de inciso, el hecho de que lea casi todos mis cómics en formato digital hace más fácil acumular lecturas pendientes; el hecho de que unos cuantos de ellos los consiga por medios no exactamente legales, y básicamente gratuitos, lo hace ridículamente sencillo - aunque siempre acabe comprando los cómics que leo digitalmente y me gustan lo suficiente, incluyendo los que comento aquí)

Por ello, y ante la tesitura de vivir en un mundo en el que no puedo hablar de cómics con nadie que siga series recientes, este verano he decidido tomar un pequeño atajo. He aparcado todas estas lecturas clásicas para cuando tenga vacaciones, me rompa una pierna, o me jubile, y me he puesto al día de una pequeña selección de títulos de estos últimos años, o que se estén publicando actualmente (en su edición original).

El objetivo es doble: poder seguir las noticias y podcasts de cómics sin sentirme completamente desfasado, y por una vez estar al día de lo que se publica; pero también desarrollar mi criterio como lector, buscando las temáticas, estilos y autores que más me interesan entre la variada oferta del sector, y con ello poder tener mejor criterio como creador. Ahora que estoy a punto de involucionar de autor a estudiante, es aún más importante saber qué se está publicando, al menos dentro de los géneros y estilos con los que tengo alguna afinidad.

Sin ánimo de ser exhaustivo, ni de recomendar a nadie ninguno de estos títulos, estas son algunas de mis últimas lecturas.

Lazarus #1-19, Greg Rucka, Michael Lark (Image, Jun 2013-Sep 2015)
Conocí el extraordinario trabajo de Michael Lark como dibujante gracias a Terminal City (1996) y Scene of the Crime (1999) y desde entonces le había perdido la pista. De Rucka no había leído nada aunque lo relacionaba con Batman. Lazarus me he redescubierto al primero como uno de mis dibujantes favoritos, y al segundo como un guionista a seguir. Esta serie futurista engancha por su premisa, por su arte y por el desarrollo que Rucka hace de su mundo y sus personajes. Por culpa de Lazarus, di una oportunidad a otra obra de Rucka, Stumptown (2009), de género negro, también muy recomendable, y ha puesto su Gotham Central (¡con Brubaker y Lark!) en el top 5 de mis otros pendientes.
 

The Fade Out #1-8, Ed Brubaker, Sean Phillips (Image, Aug 2014-Aug 2015)
El dúo Brubaker & Phillips se convirtió en unos de mis referentes de género negro hace ya muchos años con su Sleeper, dentro del universo Wildstorm. Sus siguientes obras como equipo (Criminal, Incognito, Fatale) han estado forever en mi recámara, así que he saltado directamente a su más reciente trabajo, otra obra de temática criminal, ambientación en el Hollywood de los 50, narración compleja y un arte que requiere de varias lecturas para apreciarlo en su totalidad. Clásico instantáneo que me obliga a ponerme al día de las anteriores obras de este extraordinario equipo.

 

The Private Eye, Brian K. Vaughan, Marcos Martín (The Panel Syndicate, Mar 2013-Mar 2015)
Tanto Y the Last Man como Saga suelen figurar entre las obras imprescindibles de los 2000, y tras ambas se encuentra el mismo escritor. Para evitar tener que leerme los 60 números de una, más los 30 de la otra, he optado por poner a prueba al guionista a través de una obra reciente, más personal y arriesgada, tanto por su planteamiento como por su formato de publicación, digital, y según el innovador modelo “paga lo que quieras, incluyendo nada” que me ha permitido disfrutar legalmente y gratis de su lectura, y luego pagar por ella un precio justo, íntegramente para sus autores. La otra mitad del equipo, los españoles Marcos Martín (dibujante) y Muntsa Vicente (colorista), trabajando desde Barcelona, son ya una de mis referencias a estudiar en cuanto a narrativa e inventiva visual. Tanto el éxito cosechado por la obra a través de su difusión digital, como el extraordinario trabajo, autoeditado de sus creadores, la mitad de ellos desde la misma ciudad donde yo busco hacerme mi hueco de mercado, resulta inspiradora en muchos sentidos.





She-Hulk v3, Charles Soule, Javier Pulido (Marvel, Apr 2014 - Mar 2015)
Y hablando de dibujantes españoles que triunfan en América, qué decir de Javier Pulido, a quien llevaba perdida la pista desde que se graduó con éxito junto a Peter Milligan en Human Target, y al que he redescubierto en estos 10 números de la última serie americana de Hulka (en este caso ya cancelada), personaje al que también había perdido la pista desde la ya lejana etapa de John Byrne (1989-1994). Aunque la historia de estos últimos números resulta atractiva por su tono distendido y por recuperar la actividad legal del personaje como hilo conductor, es el trabajo de Pulido (cuyo estilo por cierto cada vez se parece más a Mike Allred) el que me hizo disfrutar y tomar buena nota de una narración original y un estilo gráfico depuradísimo.

 

Sunstone v1-3, Stjepan Šejić (Image, Dec 2014-Sep 2015)
Aquí una de esas obras con las que uno se topa de la forma más accidental en internet. El dibujante serbio Stjepan Šejić, quien también ilustra Rat Queens y Death Vigil (ambas en Image), creó una serie con guión propio que publicó gratuitamente en su DeviantArt (1), y cuya repercusión le llevó a publicarla en tomo con la misma editorial. Una serie que, muy alejada de sus otros trabajos de fantasía, cuenta una historia de amor, amistad y relaciones personales (lo que suelen llamar “slice of life”) con la sutil variación que sus protagonistas son dos chicas que practican el BDSM (2). Aunque la premisa podría apuntar a un cómic erótico o un romance subido de tono “a lo 50 sombras de Grey”, se trata de una historia divertida, cotidiana y con personajes entrañables, que por momentos me ha recordado a obras como Box Office Poison (Malas Ventas) o Strangers in Paradise. Y su autor, un poco harto de hacer cómic de fantasía, reconoció haber redescubierto su pasión por el medio con este trabajo tan personal, donde seguramente puso de sí mismo algo más que su arte...

(1) debido al contenido adulto, tendrás que registrarte para poder verlo.
(2) si no sabes lo que es el BDSM, te reto a que lo busques en Google Images, como le pasa a un personaje en el cómic - pero procura no hacerlo en el trabajo.

 

 

Infinite Loop #1-5, Pierrick Colinet, Elsa Charretier (IDW, Apr 2015-Aug 2015)
Otro descubrimiento reciente e inesperado fue este proyecto financiado con éxito por Kickstarter que ha terminado viendo la luz en edición impresa, y donde los franceses Colinet y Charretier, proponen una mezcla de ciencia ficción, paradojas temporales y romance lésbico, todo con un estilo limpio, lleno de creatividad y de soluciones visuales imaginativas.

  

Deadly Class #1-16, Rick Remender, Wes Craig (Image, Jan 2014-Sep 2015)
En la categoría de descubrimientos incómodos está esta propuesta, a la que guionista le reconoce elementos autobiográficos, donde un joven huérfano encuentra su lugar en el mundo nada menos que en una escuela de asesinos, llena de personajes a cuál menos recomendable. Un relato poco edificante, pero a la vez lleno de autenticidad en el retrato de los personajes, basculando entre el comentario social, la intriga criminal y la pura acción, y cuyo dibujante ha sido otro descubrimiento por su habilidad para la narrativa y la composición.

  

Sex Criminals #1-12, Matt Fraction, Chip Zdarsky (Image, Sep 2013-Sep 2015)
El premio a la lectura más marciana del verano se lo lleva esta propuesta descabellada del guionista Matt Fraction, que después de trabajos más convencionales para Marvel, se lanza al vacío con la historia de Suze y Jon, una pareja con el poder de detener el tiempo con sus orgasmos. No, no es broma, esa es exactamente la trama de este cómic. Y es de lo más divertido que he leído en mucho tiempo, además de probar que ninguna temática debería ser un tabú para contar una buena historia, por pasada de rosca que pueda parecer sobre el papel.

  

Afterlife with Archie #1-8, Roberto Aguirre-Sacasa, Francesco Francavilla (Archie Horror, October 2013- Jul 2015)
Para acabar, he descubierto una obra inesperada y genial que por razones personales se ha ganado un puesto de honor en mi lista. Reconozco que nunca fui un lector de Archie, habría despreciado la idea de leer uno de sus cómics por snob, y de haberlo hecho me daría igual que se quedara con Betty o con Veronica, Pero todo esto ha cambiado tras leer esta inesperada revisión del universo Archie en el que Riverdale se convierte en el epicentro de un apocalipsis zombie iniciado por Sabrina - sí, la bruja adolescente que recordamos de la televisión, también un personaje de la editorial. Sorprende que los personajes de Archie (tan entrañables e ingenuos) funcionen tan bien en un entorno de un cómic de horror nada complaciente. El guionista Aguirre-Sacasa usa sin contemplaciones toda la artillería del género de horror (incluyendo un genial episodio donde Sabrina será entregada al Gran Cthulhu por el mismísimo Lovecraft). Pero sobre todo, este Archie me ha descubierto al dibujante italiano Francesco Francavilla, cuyo estilo he empezado a diseccionar con la intención de usarlo como referencia para revisar mi estilo de dibujo en Huérfanos, al que creo que se ajusta como anillo al dedo. Juzgad vosotros mismos (siempre que sea capaz de llegar a este nivel, que en eso estamos).

 
 

Tan impresionado quedé por el trabajo de ambos autores, que también he empezado a seguir The Chilling Adventures of Sabrina (Archie Horror, Oct 2014-) en la que el mismo guionista propone una revisión no menos oscura del universo de la bruja adolescente, así como The Black Beetle (Dark Horse, Dec 2012- 2013), genial obra como autor  de Francavilla con un personaje en la más pura tradición pulp.

Para acabar, no puedo dejar de mencionar mis más recientes lecturas, por lo que tienen de personal: la antología conmemorativa del 17º aniversario de Gotham Comics Pequeños cadáveres envueltos en plástico, de la que hablé en mi post anterior, y de la que ya he podido comprobar personalmente el cariño que ha puesto Jaume y todos sus colaboradores, yo incluído (con mis historias breves "El Bon Doctor" y "Buenos Tiempos, Viejos Tiempos"). Y el primer número de la revista Deriva de Edicions del Despropósit, donde he tenido el honor de ver publicada mi historia corta "Into the Void", que publiqué en este blog ya hace un tiempo, y que ha visto la luz (traducida al catalán) en esta arriesgada y muy independiente publicación de la editorial mallorquina, junto a una selección de historias cortas de lo más variado y estimulante. En ambos casos, un privilegio ver mis historias editadas en tan buena compañía.

 

Y así es como he pasado los tres últimos meses, leyendo cómics de lo más variado y preparando mi mente y mis gustos para la experiencia de volver a ser alumno, esta vez para variar aprendiendo algo que me guste de verdad. ¿Y vosotros? ¿Qué cómics recientes habéis estado siguiendo - de cualquier género, estilo y procedencia - que os gustaría comentar o recomendar? Dejad vuestras propuestas en los comentarios, os prometo que les daré a todas una oportunidad… cuando mi trabajo, mis estudios y el nuevo Huérfanos me dejen tiempo para ello.

19 sept. 2015

17 años de Gotham Comics (o La Palabra del Profeta)

Todos los que habéis estado siguiendo mi trabajo estos últimos años, sabréis que cuando se ha tratado de salir de mi cueva y sacar a la luz mi obra, hay un lugar que ha sido cita ineludible para los que me siguen (desde hace años o más recientemente) en mi tierra natal: Gotham Comics Mallorca, la tienda de cómics regentada por mi buen amigo, y sin embargo… no, solo buen amigo… Jaume Albertí.

Y resulta que este año 2015, se cumplen los primeros 17 años de Gotham Comics en Palma, un aniversario como cualquier otro que por razones totalmente incomprensibles para mí, nuestro amigable tendero y vecino ha decidido celebrar con tanta pompa como la que otros celebran una estrella Michelin: con toda clase de actos, celebraciones, productos conmemorativos, y muy especialmente, con la edición de una antología de historias breves en cómic, realizadas por autores locales cercanos al susodicho comerciante. Entre ellos, yo mismo.


Ayer día 18 de septiembre era el día elegido para la puesta de largo de esta anticipada obra, tras varios meses de retraso, y aunque por unos pocos días me perdí la oportunidad de participar de la presentación, y correspondiente firma de ejemplares, no quería dejar pasar la oportunidad de aportar mi granito de arena a un evento tan especial, no porque yo sea más especial que el resto de autores participantes en la mencionada antología, sino porque conozco a Jaume Albertí desde hace más años que todos ellos, y creo que puedo contar de él cosas que mucha gente no sabe.

Cuando, el pasado diciembre, Jaume nos propuso, a mí y al resto de su círculo artístico de confianza, realizar una historia para la antología de Gotham, me pilló desprevenido. Yo andaba metido en el entintado del número 5 de Huérfanos (la serie cuyo recopilatorio presentamos, precisamente en Gotham, el pasado mes de junio, con Jaume como anfitrión y presentador de excepción). Por entonces llevaba bastante tiempo sin escribir, y no andaba sobrado de ideas. Y como saben los que han leído mi novela gráfica, no soy precisamente de historias cortas.

Pero entonces recordé los meses en los que ilustré mi blog en forma de cómic en un estilo suelto y humorístico, más de tira cómica, muy alejado de mis (no siempre logrados) dibujos de estilo realista para mis cómics (véase el mencionado Huérfanos). En aquellas breves historias, personales, autoconclusivas, siempre contaba alguna anécdota personal, que invariablemente terminaba con alguna reflexión de estilo “mírate al espejo y cree en ti mismo” inspirado tanto por los cambios en mi vida, como por mis numerosas lecturas de crecimiento personal de aquella época.

Usando aquel estilo como referente, me vino a la cabeza la idea de recordar, en cómic, mi historia como dibujante de cómics, desde mis tiernos inicios usando hojas de cuaderno, hasta mis trabajos más recientes. Y esta era una historia en la que el propio Jaume era un personaje destacado. Tanto, de hecho, que yo diría que sin él, es posible que mi historia como autor de cómics habría sido muy diferente o, quién sabe, simplemente no habría sido.


Fragmento de mi historia corta "Buenos tiempos, viejos tiempos" (págs 2-3)
publicado en la antología "Pequeños cadáveres envueltos en plástico"

Para entender a qué me refiero, conozco a Jaume Albertí (el Profeta, como le llamo en mi historia) desde hace 35 años, y aclarando que tengo 40, esto significa que no tengo recuerdos de mi vida en los que no conociera a Jaume. Y tampoco tengo recuerdos de Jaume en los que él no leyera cómics. No solo los leía: los devoraba, los atesoraba, y en muchos casos llegaba a memorizar datos de sus personajes y autores con la fruición con la que otros recuerdan datos de los famosos de las revistas del corazón. Jaume nos contagió (a mí y a mi hermano Carlos) su entusiasmo por los cómics, no solo como medio de entretenimiento, sino como forma de expresión: desde muy jóvenes descubrimos que con muy pocos recursos y solo con nuestra imaginación, podíamos crear nuestras propias historias, lo cual hicimos desde muy jóvenes, inspirados por nuestros autores favoritos (y no mentiré, a veces simplemente copiándolos). La pasión por los cómics cimentó nuestra amistad, luego nos empujó a otras actividades del universo friki como los juegos de rol, a los de cartas y tablero y a los fanzines, y los cuales a su vez nos llevaron a iniciar amistades que duran hasta ahora. Y eso fue lo que en definitiva llevó a Jaume a tener su propia tienda de cómics, primero tras el mostrador junto a los dueños originales, luego como empresario, hasta su papel actual como referente del mundillo del cómic en Mallorca.

Si me preguntan, creo que era inevitable que Jaume terminara siendo quien es. No solo por sus conocimientos del medio (seguro que hay frikis con más conocimientos) sino por su actitud, su audacia al transformar la pequeña tienda que heredó en un punto de encuentro de una pequeña comunidad, su forma de promocionar sus productos y organizar actividades, y su peculiar personalidad (por decirlo de alguna manera) capaz de atraer y fidelizar a una pequeña legión de fieles seguidores de sus andanzas. No le concedí el título de Profeta por nada, después de todo.


El éxito de la convocatoria de esta antología de cómics (con el inquietante y llamativo título de "Pequeños cadáveres envueltos en plástico"... que nadie vuelva a decir que el título de mi novela gráfica era un poco grotesco) es un producto del éxito del propio Jaume como empresario, pero sobre todo como movilizador de la comunidad comiquera de Mallorca (sin faltar al respeto al resto de establecimientos de la isla que participan del mismo mercado… pero es que con ellos yo no jugaba a rol en el comedor de mi casa con 13 años).

No tengo ninguna duda de que para los amigos que han participado con sus historias en esta antología, la figura de Jaume Albertí es un referente en lo que se refiere a su labor como especialista en cómics, divulgador en medios de comunicación, y a su tienda como punto de encuentro para novedades, presentaciones, y actividades diversas. Además Jaume es un tipo con un carisma especial, una inusual falta de sentido de ridículo (ver sus impagables fotos vestido de Spiderman en la última celebración del día del cómic gratis… además de otras anécdotas que no contaré porque sucedieron en privado y cuanto menos se hable de ellas, mucho mejor).

Pero mi historia personal con Jaume Albertí trasciende con mucho sus andanzas en el mundo de la venta y difusión de cómics desde su templo… quiero decir tienda especializada. En mi caso, una parte no pequeña de mi identidad como artista le debe a Jaume más de lo que nunca podré agradecerle.

Aunque Jaume y yo empezamos a crear nuestros cómics cuando teníamos, no sé, unos 8 años, yo nunca dejé de dibujar con cualquier excusa que surgiera, por el mero placer de hacerlo y sin saber hasta dónde podría llegar. Pero fue un guión suyo, La canción de la lluvia, el que se convirtió en mi primera obra, digamos, de madurez, cuando la publicamos, en rigurosa edición fotocopiada, en el verano de 1995, hace ya 20 años. Toda mi carrera posterior haciendo cómics tiene su origen en aquella historia de aventuras que me costó años convencer a Jaume de que escribiera (porque Jaume, en contra de lo que pueda aparentar, es bastante vago), y otros tantos dibujarla. Aún hoy, y con todas sus imperfecciones, me sigue haciendo sentir orgulloso.

Ha pasado mucho tiempo desde que firmamos aquella obra juntos (aunque invito a todo el mundo a leerla aquí si no lo ha hecho aún) y mi estilo, gustos y proyectos han evolucionado considerablemente, y Jaume y yo no siempre compartimos criterio creativo. Tanto mis escarceos como autor completo como mi colaboración con Enric Pujadas en Huérfanos me han terminado de convencer de seguir tomándome en serio mi carrera como autor de cómics, aunque no sea mi medio de vida, y no dejar de practicar, mejorar, experimentar e incluso estudiar (como ya conté en mi último post, empezaré en octubre mi primer curso de cómic… solo he tardado 25 años en decidirme).

Cuántos de estos hechos, obras y anécdotas no habrían sucedido de no haber conocido a Jaume Albertí hace ya tantos años, quizá nunca lo sepamos. Pero si Gotham Comics celebra este año sus primeros 17 de actividad, es sin duda gracias a su empeño y capacidad. Sigue siendo un aniversario raro de celebrar (sobre todo porque si hubiera esperado tan solo unos meses habría podido celebrar el 18, que sí que tiene más sentido). Pero después de contar la historia que me une con Jaume Albertí, incluso ahora desde la distancia que nos separa, estaréis de acuerdo en que cualquier excusa es buena para celebrar la existencia de Gotham Comics y la figura de Jaume como comerciante, empresario, divulgador y figura pública.

Pero para mí, Jaume siempre será el Profeta que me descubrió y enseñó a apreciar el cómic como medio, y a descubrir todo su potencial para contar todas las historias que yo llevaba dentro esperando ser contadas. Y por mucha vergüenza que le dé que publique esta especie de panegirico, quiero dar públicamente las gracias a Jaume por su inspiración, y espero que siga inspirando a otros autores a dar lo mejor de sí mismos y contar sus mejores historias. Porque aunque aún no he podido disfrutar completamente de estos "Pequeños cadáveres envueltos en plástico", estoy seguro de que mientras tengan a Jaume Albertí cerca, lo mejor de la obra de sus autores aún está por llegar.

Creedme. He estado ahí.

M.A. Garcías
Barcelona, 19 septiembre 2015

16 ago. 2015

Huérfanos Volumen 1 - Últimas palabras

(Originalmente, esta iba a ser el artículo que cerraba el volumen 1 de Huérfanos, que presentamos el pasado mes de junio. Pero con buen criterio, mi pepito grillo particular y la sazón guionista Enric Pujadas me convenció de que dejaba un regusto un poco amargo para el final de un hito como éste, así que lo publico ahora aquí como reflexión final a lo que ha significado para nosotros, llegar al final de este primer ciclo de Huérfanos, y lo que nos espera en el futuro)

Cuando publiqué mi novela gráfica hace dos años, expliqué que la fuerza que me empujó a trabajar durante tanto tiempo en un proyecto como aquel, arriesgado, ambicioso, y sobre todo extenso, fue una especie de pasión rayando en la obsesión. Aquellos personajes se enquistaron tanto en mi mente que no tuve otra forma de exorcizarlos que contar su historia, y de esta forma conjurarlos de una vez por todas.

Mi historia con Huérfanos es muy diferente. Este proyecto surgió de una idea casi inocente: la de mezclar dos géneros tan aparentemente alejados como los superhéroes y el horror sobrenatural, con un poco de las historias de adolescentes aventureros que leíamos en nuestra infancia, y la audacia añadida de ambientar esta fórmula en un lugar tan improbable como Mallorca, nuestra tierra. Pero aquella idea ha evolucionado en algo que va mucho más allá de nuestra afición por hacer cómics cercanos a nuestra experiencia y a nuestras aficiones.

Huérfanos nació como un fanzine, uno de aquellas pequeñas publicaciones autoeditadas que solíamos crear usando medios rudimentarios, y destinados a un público más bien escaso, formado casi íntegramente por nuestros amigos y familiares. A lo largo del tiempo, aquel fanzine ha saltado a la red, se ha abierto a nuevos públicos, y de aquellos medios rudimentarios hemos pasado a realizar nuestra obra digitalmente, publicada directamente como webcomic. 14 años dan para mucho, y este proyecto ha crecido y madurado mucho más allá de lo que habríamos podido imaginar en aquel lejano 2001 en el que le dimos vida.

Empezando por su propia supervivencia.

Huérfanos es una obra excepcional por al menos una razón objetiva: muchos autores aficionados se lanzan a crear proyectos similares cuando son jóvenes y disponen de un entusiasmo inagotable y un mundo de posibilidades. Pero la gran mayoría de esos proyectos mueren jóvenes, y jamás superan sus primeros números, a veces incluso sus primeras páginas. Alguien nos dijo que el 5 es el número mágico que marca la línea entre un proyecto amateur fallido y una obra consolidada. Y Huérfanos acaba de superar esa línea mágica, 14 años después de arrancar.

Pero 14 años es muchísimo tiempo. Puede parecer una hazaña épica mantener la ilusión en un proyecto de juventud durante tanto tiempo, superando no solo el cansancio natural, sino también los cambios vitales de sus autores. Nuestra vida ha cambiado durante todo este tiempo. Y me refiero a cambios profundos. Yo me mudé de Mallorca a Barcelona, donde empecé una nueva vida, me casé y autoedité mi novela gráfica, un viejo sueño de juventud. Enric también se casó, fue padre, e hizo realidad su sueño de publicar su primer libro de aventuras, Historia de dos pingüínos, que creo que será solo el principio de una carrera editorial de éxito.

Y mientras todos estos eventos cambiaban nuestras vidas para siempre, Huérfanos seguía adelante, como congelado en el tiempo, con su relato ambientado en el mismo año en el que nació. Y todo, como habéis podido comprobar, para apenas empezar a esbozar el principio de la historia que queríamos contar. Creo que hemos construído un universo apasionante, pero si esto fuera una partida de ajedrez, se podría decir que nos hemos tirado todo este tiempo solo para colocar las piezas sobre el tablero.

Pero 14 años no pasan en balde. No solo hemos crecido en años sino también, o eso me gusta creer, en madurez. Y sobre todo, he aprendido a juzgar mi propio trabajo como dibujante con un espíritu crítico. Y este Huérfanos, junto con La canción de la lluvia (que dibujé con guión de Jaume Albertí en 1995) y mi propia novela gráfica Una piscina de mierda en el infierno (publicada en 2013) son objeto constante de revisión por mi parte, para apreciar tanto lo que he logrado y aprendido con estos trabajos, como sobre todo lo que me queda por aprender.

Ya hace mucho tiempo que este cómic, con el resto de mis proyectos en este medio, han trascendido la categoría de afición, para convertirse en algo más. Se trata de verdaderos trabajos de amor, historias y personajes en los que pongo tanto cariño como otras personas en su familia, una causa solidaria, o el trabajo de sus sueños.

Y ahí, me temo, reside el problema.

Y es que yo ya tengo una familia, y un trabajo, y ambos necesitan lo mejor de mi. Y por desgracia, aunque nada me haría más feliz, dibujar cómics no es mi profesión. Es una actividad que me entusiasma, que me apasiona, y que me llena, y en la que podría a llegar a tener una habilidad y una calidad que me permitiera convertirla en una profesión, y quizás llegar a ganarme la vida con ella.
Pero esa no es ahora mismo mi realidad. Ya hace seis años que tomé la decisión de dejar de trabajar durante un tiempo para dedicarme tan solo a dibujar. Pero desde entonces he aprendido que este es un negocio muy duro. El del cómic es un mercado difícil para los propios profesionales, y poco menos que una jungla para todos los demás. Se trata de un sector donde literalmente miles de aspirantes buscan hacerse un hueco a través de fanzines, webcomics, proyectos financiados por crowdfunding y toda clase de trabajos en sectores tan diversos como la publicidad, el diseño gráfico, o la ilustración de encargo para toda clase de eventos.

He conocido en Barcelona a muchos jóvenes procedentes de escuelas de ilustración o cursos especializados, y por tanto con una formación y un método rigurosos, y con ello, una extraordinaria calidad en sus resultados. Y a través de mi trabajo como desarrollador de videojuegos he podido conocer el caso de muchos grafistas que probaron fortuna con el cómic de forma infructuosa, antes de aceptar que esta es una carrera en la que muchos son los llamados pero pocos los elegidos.

Y si eso es cierto para jóvenes con formación específica en el mundillo del cómic y la ilustración, qué decir de los que estamos aquí prácticamente como intrusos.

Es por eso que quiero aprovechar este espacio para reconocer una obviedad, y es que a pesar de toda mi pasión y entusiasmo, y de mi amor por este medio, esta no es mi profesión. Y que para que pudiera llegar a serlo, tendría que invertir tiempo, esfuerzo y recursos, una inversión que hasta ahora no había estado dispuesto a hacer.

Hasta ahora. Por que a partir de este próximo mes de octubre, concretamente, empezaré el curso de cómic de la Escuela Joso de Barcelona, donde además de profesores expertos y profesionales de la industria, tendré la oportunidad de intercambiar impresiones y criterios con otros estudiantes (con toda probabilidad, muchos años más jóvenes que yo) con los que espero sentir una conexión que hace tiempo que ansío en el solitario placer de dibujar cómics, una actividad que he tenido que vivir en la intimidad de mi estudio sin apenas contacto humano.

Dicho esto, y para que nadie se asuste: no voy a dejar de dibujar Huérfanos. Antes al contrario, Enric ya ha escrito el número 6, y yo ya he empezado a esbozar algunas páginas. La verdad es que me gusta demasiado, quiero saber cómo continúa tanto como vosotros, y se trata de un proyecto por el que tengo demasiado cariño.

Pero no tengo ninguna duda de que, tanto por mis circunstancias como por mi inminente nueva experiencia formativa, mi estilo de dibujo, y mi forma de narrar, van a ser muy diferentes a partir de ahora. Voy a dedicarme a explorar otros estilos, a buscar lo esencial, sin abrumar al lector con detalles y efectos recargados. Entre mis muchos puntos débiles están la composición y la anatomía, y ninguna cantidad de rayas puede compensar esas deficiencias. En cambio, mi punto fuerte es la narrativa, y eso es exactamente lo que quiero que sea el foco de mis comics a partir de ahora.

Por lo tanto, esto no es ninguna renuncia. Me siento profundamente orgulloso de todos mis trabajos, desde los primeros cómics que hice con 8 años en hojas de cuaderno, hasta este último tomo de Huérfanos, que marca un hito difícil de igualar.

Pero a partir de ahora, voy a invertir tiempo en formarme, con la intención de tratar de llegar a tener la calidad, o al menos las herramientas, de un ilustrador de nivel profesional, ya que de lo contrario, esta es una carrera que estoy condenado a perder contra adversarios que cuentan con mucho mejores capacidades.

En vez de tratar de forzar mi estilo de dibujo hasta un nivel que ahora mismo está fuera de mi alcance, voy a dedicarme a contar historias. Porque como llevo demostrando desde hace 30 años, eso es algo que sé hacer muy bien.

Y espero seguir contando con vosotros para disfrutarlas.
M.A. Garcías
Barcelona, Agosto 2015


Huérfanos (2002-) es un cómic de fantasía y horror ambientado en Mallorca y protagonizado por jóvenes con poderes sobrenaturales. Puedes leerlo gratuitamente como webcomic en español (dreamers.com/huerfanos) y en inglés (huerfanos.webcomic.ws). Los cinco primeros capítulos se han editado en junio de 2015 en un volumen recopilatorio, que puedes conseguir a través de Lulu.com, Amazon.com o directamente a los autores: huerfanos@hotmail.com

1 jun. 2015

Bienvenido a Huérfanos / Welcome to Orphans


(find English translation below)

(Se me ha ocurrido que tal vez nunca hayas oído hablar de un cómic llamado Huérfanos ni de sus autores. Si éste es el caso, este artículo es para ti. Pero como quedaba feo hablar tan bien sobre nuestro propio cómic, he probado a imaginar cómo sería esta presentación si nos la escribiera un autor famoso.  Como Neil Gaiman, George R.R. Martin, Terry Pratchett… o Charles Dickens. Dickens era un experto en huérfanos, y estamos seguros de que le habría encantado nuestro cómic. Y que esto es exactamente lo que habría escrito.)


Imagina que estás en una tienda de cómics, convención friki o similar, y se te acercan dos tipos, diciéndote: “queremos que leas nuestro cómic”. Suponiendo que no salieras huyendo, seguramente te harías varias preguntas: ¿quiénes son estos tíos? ¿de qué cómic me están hablando? ¿y qué les hace pensar que me interesa?

Pues esos tipos son Enric Pujadas, escritor y guionista, y M.A. Garcías, dibujante, ambos de Mallorca, y ambos creadores de un cómic de fantasía llamado Huérfanos, que cuenta la historia de varios jóvenes con poderes sobrenaturales...

Y ahí es donde seguramente perderías el interés. Otro par de frikis haciendo estúpidos cómics de superhéroes. ¿Por qué se supone que debería importarte?

Pues porque nunca has leído un cómic como éste. Porque no creo que exista otro cómic como éste.

Sé lo que estás pensando. “Es lo que dicen todos.” Pero si me puedes prestar atención unos minutos, te explicaré por qué.

Huérfanos no es un cómic de superhéroes en absoluto. O de héroes de ningún tipo. Se trata de los personajes menos heroicos que puedas imaginar, a los que les pasan cosas extraordinarias, en un entorno completamente cotidiano.

¿Y quiénes son esos personajes?, te preguntarás. Pues tenemos a un friki esquizofrénico y su mascota imaginaria, una adolescente pija que tiene pesadillas con gente muerta, una hippie con alucinaciones y delirios de grandeza, un gótico delincuente con problemas de adicción, y un pirado que acabó en un manicomio tras probar los psicotrópicos. Y sin olvidarnos del líder y mentor de este grupo, un señor mayor que viste de negro y que invita a adolescentes con problemas a vivir en su casa - algo muy turbio por más que intentes justificarlo.

(vale, puede que esté un poco simplificado, pero es que no queremos hacer spoilers)

Estos no son en absoluto tus clásicos héroes de acción. Sus habilidades extraordinarias no les sirven para combatir el crimen. Ni para casi nada, en general. Hacen sus vidas más interesantes, sí, pero sobre todo más complicadas.

Pero es que éste no es un cómic de acción y aventura, sino de terror. Las vivencias de sus personajes transitan el territorio de lo oscuro, el miedo, el sufrimiento y la locura. Pero sobre todo, se trata de historias sobre el lado más humano del miedo, sobre el horror cotidiano. Sus páginas están trufadas de violencia, muerte, violaciones y traumas diversos. No, no es una lectura agradable. Resulta más bien malsana, inquietante y enfermiza.

En resumen: te están recomendando un cómic hecho por dos aficionados, protagonizado por jóvenes atormentados, que no tiene acción, ni es divertido, y además te va a dar mal rollo. ¿Y encima tienes que pagar por él?

Oh, no. Eso es lo mejor. No tienes que pagar por él ni un euro, puedes leerlo completamente gratis en internet.

¿Gratis, por internet? O sea, ¿es tan malo que ni siquiera pueden publicarlo de verdad? ¿y se supone que tienes que perder el tiempo leyéndolo?

(Charles Dickens ha sido un poco duro con nosotros, por favor sigue leyendo, creemos que aún podemos arreglarlo)

Lo que hace a Huérfanos diferente de casi cualquier otro cómic es su apuesta radical por una fórmula completamente distinta de narración. Sus primeros cinco episodios se dedican a presentar, uno por uno, a cada uno de los personajes. Los cinco relatos están narrados en su mayoría mirando al pasado, en forma de sendos flashbacks, cada uno de ellos un relato en sí mismo, pero todos ellos conectados por un arco argumental que al final de este primer ciclo apenas empieza a vislumbrarse.

Hace falta valor, y creer mucho en tus personajes, para dedicar tanto espacio a contar su historia sin ni siquiera empezar su relato como grupo. Pero Enric y M.A. se lían la manta a la cabeza, y con esa visceralidad que sólo pueden permitirse los creadores independientes, dedican sus primeras 114 páginas tan sólo a ponernos en antecedentes.

Pero si el formato elegido para introducir a los personajes ya resulta insólito, la ambientación donde transcurren sus peripecias lo es incluso más. Decididos a situar su historia en el entorno más real y cotidiano posible, lejos de una típica ambientación gótica o fantástica propia del género, los autores sitúan la acción en su propia tierra, la isla de Mallorca. Un lugar famoso en el mundo por sus playas, su clima y sus atractivos turísticos, pero no por su encanto mágico y terrorífico.

Y sin embargo, para cuando hemos acabado de leerlo, la propia isla termina siendo un personaje más, con su propia historia fantástica entroncada con la de los protagonistas, narrada en el quinto episodio en forma de un relato histórico-mítico, que vuelve a romper con los esquemas del género.

Huérfanos termina siendo una obra a contracorriente de todas las tendencias y géneros. Incluso su historia ha quedado anclada en el tiempo en el año 2002, en el que empezó a publicarse en papel como fanzine. Porque hemos de recordar que éste no es un producto comercial, sino un proyecto personal de sus autores, con el que no obtienen ningún beneficio, más allá de la satisfacción de ver a sus personajes cobrar vida, y compartirlo con sus lectores.

Porque por encima de cualquier consideración, aunque no sea la más edificante de las lecturas, se trata de un trabajo hecho con un cariño a veces difícil de encontrar en trabajos profesionales. Hecho sin plazos de entrega, sin directrices editoriales, y sin seguir ninguna regla, excepto las que los autores se imponen.

Y por eso creo que tienes que leer Huérfanos. Porque a pesar de todo lo dicho, no se puede explicar este cómic sin leerlo. Y si al terminar los cinco capítulos publicados hasta ahora no estás al menos un poco interesado en saber más sobre estos personajes, y en cómo continúa su historia, entonces este cómic no es para ti.

Pero si has encontrado en este cómic algo que no habías visto hasta ahora, entonces ya eres uno de nosotros. Bienvenido a la Mallorca mítica, fantástica y terrorífica de Enric Pujadas y M.A. Garcías. Bienvenido al terror de lo cotidiano. Bienvenido a Huérfanos.

Charles Dickens (1812-1870)

Huérfanos (2002-) es un cómic de fantasía y horror ambientado en Mallorca y protagonizado por jóvenes con poderes sobrenaturales. Puedes leerlo gratuitamente como webcomic en español (dreamers.com/huerfanos) y en inglés (huerfanos.webcomic.ws). Los cinco primeros capítulos se han editado en junio de 2015 en un volumen recopilatorio, que puedes conseguir a través de Lulu.com, en Gotham Comics de Palma de Mallorca, o directamente a los autores: huerfanos@hotmail.com


Enric Pujadas (Barcelona, 1976) empezó a escribir cuentos con 8 años animado por la lectura de La Historia Interminable, y desde entonces no ha parado de contar historias. Como aficionado, es autor de incontables historias para cómics y juegos de rol, entre ellas su relato de terror Un lugar sensato en un mundo sensato (1996, publicado en el fanzine The Elitist), el cómic Lunáticos (2001) ilustrado por Anna M. Vives, y buena parte del proyecto Finniamar, una ambientación de fantasía. En 2014 publicó su primer libro de aventuras, Historia de dos pingüínos (Tyrannosaurus Books), ilustrado por Gonzalo Asencio. Es co-creador y guionista de Huérfanos desde 2002. Vive en Sa Coma (Mallorca) con su mujer y su hija.

M.A. Garcías (Palma de Mallorca, 1975) lleva dibujando cómics desde los 8 años. Aunque se gana la vida como programador de videojuegos, dedica su tiempo libre a escribir blogs, dar discursos y su gran pasión, contar historias, mucho mejor si es con dibujos. Dibujante  autodidacta, ha hecho de todo como autor y editor amateur. Fue miembro del colectivo The Elitist y editor del fanzine homónimo (1996), dibujante del cómic de aventuras La cancion de la lluvia (1995) con guión de Jaume Albertí, autor completo de una novela gráfica de crimen y misterio, Una piscina de mierda en el infierno (Lulu.com, Comixology, 2013). Es dibujante y co-creador de Huérfanos desde 2002. Vive en el barrio de Gracia de Barcelona con su mujer.

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(It just occurred to me that perhaps you've never heard of a comic called Orphans or its authors. If this is the case, this article is for you. But it felt wrong to write nice things about our own comic book, so I tried to imagine how would this presentation be if it was written by a famous author. Such as Neil Gaiman, George R.R. Martin, Terry Pratchett -- or Charles Dickens. Dickens was an expert in orphans, and we are sure he would have loved our comic. And this is exactly what he would've written.)



Picture yourself in a comic book store, geek convention or similar setting, where two guys approach you, saying: "we want you to read our comic book". Assuming you wouldn't run off, you'd probably have several questions: Who are these guys? What comic book are they talking about? What makes you think I care?

Well, those guys are writer Enric Pujadas and artist M.A. Garcias, both from Mallorca (Spain), both creators of a fantasy comic book called Orphans, which tells the story of a group of young people with supernatural powers...

And that's where you'd probably lose interest. Another couple of geeks doing stupid superhero comics. Why am I supposed to care?

Because you've never read a comic book like this. Because I don't think there's another comic book like this.

I know what you're thinking. "It's what everyone says." But if you can pay attention for a minute, I'll explain why.

Orphans is not a comic book about superheroes. Or any kind heroes for that matter. It's about the less heroic characters you can imagine, only with extraordinary things happening to them, in a completely mundane environment.

And who are these characters?, you may ask. Well we have a schizophrenic geek and his imaginary pet, a teenage posh girl having nightmares about dead people, a hippie with hallucinations and delusions of grandeur, a goth criminal with addiction issues, and a nutcase who ended up in a mental institution after taking psychotropics. Not to forget the leader and mentor of this group, an elderly man in black clothes who invites troubled teens to live with him - a creepy thing, no matter how you try and justify it.

(OK, we may have simplified it a bit, but we don't want to make any spoilers)

These are certainly not your classic action heroes. They can't use their extraordinary abilities to fight crime. Or pretty much anything. Their powers make their lives more interesting, yes, but also more complicated.

Because this is not an action/adventure comic book, but a horror one. The experiences of these characters fall into the territory of darkness, fear, suffering and madness. But mostly, it's about the human side of fear, about the daily horror. Its pages are filled with violence, death, rape and various traumas. No, it's not a pleasant reading. It is rather unhealthy, disturbing and sickening.

In short, you're being recommended a comic book made by two fans, starring tormented young people, which features no action, no fun, and it will give you the creeps. And on top of that you have to pay for it?

Oh, no. That's the best thing. You don't have to pay a dime for it, you can read it completely free on the internet.

What, online? I mean, is it so bad they can't even publish it for real? And I'm supposed to waste my time reading it?

(Charles Dickens was a little hard on us, please read on, we believe we can still fix it)

What makes Orphans different from almost any other comic is its radical commitment to a completely different narrative formula. Its first five episodes are entirely used to introduce, one by one, each of the characters. The five stories are narrated mostly looking back, each in the form of a flashback, each a story in itself, but all linked together at the end of this first cycle by an arc that it's only beginning to take shape.

It takes courage, and a lot of faith in your characters, to devote so much space to tell their individual stories, without even beginning to tell their story as a group. But Enric and M.A. take the plunge, and with an attitude that only independent creators can afford, spend their first 114 pages just to bring you up to date.

If the format chosen to introduce the characters may be unusual, the setting of their adventures even more so. Determined to put his story in the most real and everyday environment possible, far from the average Gothic or fantastic atmosphere of the genre, the authors place the action in their own homeland, the island of Mallorca. A world famous place for its beaches, its climate and its tourist attractions, but not for its magical and terrifying charm.

And yet, by the time we finish reading it, the island itself ends up being a character with its own fantastic story bound to that of the characters, narrated in the fifth chapter as a historical / mythical tale, which again breaks with the archetypes of genre.

Orphans ends up being a work that doesn't fit any trend or genre. Even its history has been anchored in time in 2002, which began publication in paper as a fanzine. Because keep in mind that this is not a commercial product, but a personal project of its authors, who don't make any profit from it, beyond the satisfaction of seeing their characters come to life, and share it with their readers.

Because above any consideration, although not the most edifying of readings, it's a labor of a love sometimes hard to find in professional comic book work. Made with no deadlines, no editorial guidelines, and following no rules, except the ones imposed by the authors upon themselves.

And so I think you have to read Orphans. Because despite all that's been said, you can not explain this comic without reading it. And if, at the end of the five chapters published until now, you are not in the least bit interested in knowing more about these characters, and how the story continues, then this comic book is not for you.

But if you found on this comic book something you had never seen before, then you're already one of us. Welcome to the mythical, fantastic and terrifying island of Mallorca created by Enric Pujadas and M.A. Garcias. Welcome to the horror of everyday life. Welcome to Orphans.

Charles Dickens (1812-1870)

Orphans (2002) is a horror/fantasy comic book set in Mallorca, Spain, starring a group of young people with supernatural abilities. You can read it for free as a webcomic in Spanish (dreamers.com/huerfanos) and English (huerfanos.webcomic.ws). The first five chapters have been published in June 2015 as a trade paperback, that you can order through Lulu.com, Gotham Comics in Palma de Mallorca, or directly to the authors: huerfanos@hotmail.com



Enric Pujadas (Barcelona, 1976) began to write stories at 8, encouraged by reading The Neverending Story, and since then he hasn't stopped telling stories. As an amateur, he is the author of countless stories in comic books and role-playing games, including his horror story A sane place in a sane world (1996, published in the fanzine The Elitist), comic-book Lunatics (2001) illustrated by Anna M. Vives, and much of the Finniamar project, a role-playing fantasy setting. In 2014 he published his first adventure book, Historia de dos pingüínos (A Tale of Two Penguins, Tyrannosaurus Books), illustrated by Gonzalo Asencio. He is co-creator and writer of Orphans since 2002. He lives in Sa Coma (Mallorca) with his wife and daughter.

M.A. Garcias (Palma de Mallorca, 1975) has been drawing comics since age 8. Although he makes a living as a game programmer, he spends his free time writing blogs, public speaking and his passion, storytelling, especially with pictures. Self-taught cartoonist, he has done everything as an amateur author and editor. He was a member of the group The Elitist and editor of the homonymous fanzine (1996), artist in fantasy/adventure comic book The Rain Song (1995) written by Jaume Albertí, full author of a murder/mystery graphic novel, A Pool of Shit in Hell (Lulu.com, Comixology, 2013). He's the artist and co-creator of Orphans since 2002. He lives in the Gracia district of Barcelona with his wife.

20 may. 2015

Huérfanos 5

Grandes bolas de fuego

Guión: Enric Pujadas - Dibujos: M.A. Garcías



El proceso de creación de este quinto número de Huérfanos empezó igual que el de los cuatro anteriores. Enric y yo nos reunimos para poner nuestras ideas en común, reuniones que solían incluir cierta cantidad de cafeína. Luego Enric se dedicó a desarrollar la historia que ya había empezado a formarse en su cabeza, según una lógica que sigo sin comprender, a pesar de los 20 años de amistad y colaboración que me unen con el interfecto. Finalmente un guión ya paginado llegaba por entregas a mi buzón electrónico, con descripciones más o menos precisas de cada escena, aunque dejando mucho espacio para mi propia interpretación de los eventos. Sobre este guión yo elaboraba un primer borrador visual (un storyboard, si me permitís el anglicismo) para comprobar que la narrativa de la historia funcionaba bien visualmente. Luego añadiría unos rótulos provisionales encima de los bocetos, para tener una idea de la proporción entre texto e imagen, y hacernos a la idea de cuánto ocupan en cada página los habitualmente densos textos de Enric. Una vez llegados a este punto, y con una idea clara y común de a dónde queríamos llegar, yo empezaría a trabajar en los lápices, y de forma más o menos simultánea en los acabados a tinta, según una lógica basada en la alineación de los astros de cada día en particular. Y así, una página tras otra, llegamos a tener un número terminado, lo mandamos a imprimir y fotocopiar, y se lo vendíamos en mano a nuestros escasos lectores, en su mayoría amigos, familiares y otros entes cercanos a nuestro círculo de confianza.

Pero Huérfanos 5 no ha sido un número más de este proyecto que empezamos en 2001. Esta vez, todo ha sido diferente.

Para empezar, por primera vez nuestras reuniones no han sido en persona. Este ha sido mi primer número de Huérfanos completo desde que me mudé a Barcelona en 2008, y por eso, la mayor parte de nuestra comunicación ha sido por vía electrónica. Lejos de ser un problema, la comunicación digital nos ha permitido compartir tanto materiales de referencia como el progreso del producto con mucha agilidad.

Además, si algo caracteriza la historia de este número es el importante peso de su relato histórico, una recreación minuciosa de varios episodios de la conquista romana de Mallorca. Como apunta en su columna de presentación, y como queda en evidencia en el cómic, Enric se ha aficionado en los últimos años a la novela histórica, y los hechos de la campaña de conquista y la resistencia de los mallorquines, de por sí una historia apasionante, ha resultado ser no solo una inspiración para el guión, sino uno de los pilares del cada vez más intrincado trasfondo mágico-histórico de la serie.

Y eso sin mencionar el reto que ha resultado para mí ilustrar estos episodios históricos con el detalle y respeto que merecían. Esta ha sido la primera vez en mi carrera de dibujante en la que me he enfrentado a una ambientación de época con referencias reales. Aunque en La Canción de la lluvia (1995) tuve que recrear un entorno medieval, se trataba de un entorno de fantasía que nadie iba a cuestionar. Narrar en imágenes episodios que para los que crecimos en Mallorca son parte de nuestro educación, representaba otra clase completamente diferente de desafío, ya que sabía que gente mucho más versada que yo en historia sería mucho más crítica con detalles que podrían parecer menores. No tengo ninguna duda de que he cometido toda clase de errores en este aspecto, pero me siento muy orgulloso de haber logrado llevar a mi terreno toda la épica que el guión de Enric pedía a gritos.

Además del reto narrativo, este nuevo Huérfanos es mi primer cómic tras la publicación en 2013 de mi (voluminosa) novela gráfica "Una piscina de mierda en el infierno", con la que sabía que me había un elevado estándar de autoexigencia. Aunque las limitaciones que Enric yo nos autoimpusimos con Huérfanos (respetando el formato comic book de 22 páginas) me quitaban de encima mucha de la presión con la que realicé mi obra magna, quería que todos aquellos amigos lectores que conocieron mi obra a través de mi anterior trabajo, pudieran apreciar mi estilo, más natural y cotidiado, de narrar una historia como la de Huérfanos, que con todos sus elementos inquietantes, está muy alejada de la oscuridad, sordidez y (seguramente un poco forzada) seriedad con la que hice "una piscina..."

Y por supuesto, como ya expliqué ampliamente, este ha sido mi primer cómic entintado digitalmente, lo cual ha cambiado mi flujo de trabajo dramáticamente y me ha permitido explorar recursos de estilo y formas de trabajar que jamás imaginé, seguramente por prudencia y comodidad. Manga Studio me ha abierto las puertas a un mundo de posibilidades que tengo intención de explorar a fondo en mis próximos proyectos, sean los próximos Huérfanos o cualesquier otros (de los que ya hablaré en su momento).

Pero no puedo dejar de apuntar el hito más importante que hemos alcanzado con este cómic, y es que desde el principio sabíamos que las estadísticas jugaban en contra nuestra para llegar a mantener este proyecto vivo durante tantos años, hasta llegar a la cifra mágica de los cinco números, que según nos contaron en su momento es la que marca la frontera entre un proyecto amateur y una obra sólida. Y no solo hemos logrado llegar hasta este número 5, sino que lo hemos hecho en el mejor momento de nuestras vidas. Hace tan solo unos meses que Enric publicó su primer libro de aventuras, Historia de dos pingüinos (brillantemente ilustrado por el genial Gonzalo Asencio, que me da cien patadas en su capacidad de visualizar las locas y geniales ideas de Enric), con lo cual Enric ya no es un aspirante prometedor, sino un autor publicado con las cualidades para llevar a cabo obras cada vez de mayor calidad. Si de algo me siento orgulloso, es de haber sido parte de su trayectoria como autor, y espero seguir teniendo ocasión de colaborar con él. En los próximo Huérfanos, y en lo que se tercie. Y es por todo esto que Huérfanos 5 es un hito histórico en nuestro curriculum como creadores.

Y por todo ello, queremos compartir con nuestro público nuestra satisfacción por haber alcanzado esta meta que tan pocos proyecto alcanzan (me refiero claro a fanzines, webcomics y otras publicaciones no profesionales). El próximo mes de junio se publica el primer volumen recopilatorio de Huérfanos en una edición especial, remasterizada y llena de extras, de la que os hablaré en su momento.

http://issuu.com/magarcias/docs/huerfanos5Para los que no podáis esperar unas pocas semanas, os dejo con este número 5, con el que espero que disfrutéis del siguiente episodio de la historia de nuestros increíbles personajes (que está mal que lo diga yo, pero me encantan), y de la fascinante Historia (con mayúsculas) que tuvo lugar en las costas y tierras de nuestra querida isla de Mallorca hace más de 2000 años. Y que esperamos que de mano de los textos de Enric y de mis dibujos, os resulte tan apasionante como a nosotros.

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5 abr. 2015

El dilema del artista / The artist’s dilemma

(English version below)

¿Por qué lo haces?

Cuántas veces me habrán hecho esa pregunta durante años. Cada vez que le cuento a alguien que dibujo cómics, la reacción es la misma: “qué guay, como me gustaría ganarme la vida haciendo algo así.” Entonces tengo que aclarar que en realidad este no es mi trabajo, que yo me gano la vida como programador. Luego me preguntan “Pero los vendes, ¿verdad? Vaya, que ganas dinero con esto”. Y entonces tengo que responder que no, que en su mayoría mis cómics los cuelgo en internet para que la gente los lea. Gratis.

Y entonces es cuando viene la pregunta.

¿Y por qué lo haces?

Acabo de terminar el número 5 de Huérfanos, en el que empecé a trabajar con mi guionista y amigo Enric Pujadas hace ya más de dos años. Además de todo el proceso de diseño y documentación previos, empecé el trabajo a lápiz a finales de 2013, y la tinta digital unos meses más tarde. Han sido muchas horas en la mesa de dibujo o delante de la pantalla del ordenador, y la única recompensa a nuestros esfuerzos eran unos pocos “me gusta” o comentarios en mi página de facebook, y unas pobres estadísticas de visitas en la edición como webcomic de Huérfanos en inglés.

Básicamente, no nos lee ni el Tato.

Y de ganar dinero con esto, ya ni hablamos.

Entonces, yo también me hago la misma pregunta, “¿por qué lo hago?”

La primera respuesta que me viene a la cabeza es que quiero saber cómo continúa. Tengo un trato con Enric, mi guionista: él no me cuenta nada sobre el siguiente número hasta que el actual está terminado. De esta manera, siempre tengo una motivación para seguir dibujando, y es que yo también quiero saber cómo sigue la historia.

Otra buena razón para hacer este cómic, es acumular experiencia y habilidad. Es cierto que nuestros cómics no están teniendo lo que se dice una repercusión masiva, pero nos los tomamos tan en serio como si tuvieran millones de lectores. Esto me permite practicar y mejorar mi técnica, mis dibujos son cada vez mejores, y el tener más de 110 páginas acumuladas de historia, dice mucho de nuestro compromiso para que un día estemos en condiciones de que nuestros cómics se publiquen, y de que tengan éxito. Tienen pocas posibilidades de ello, pero si no hago el esfuerzo, no tienen ninguna.

Pero por supuesto, todo esto son excusas. La razón fundamental por la que hago este cómic es porque me encanta. Me encantan la historia y los personajes, y se podría pensar que es porque lo dibujo yo, pero es justo al revés: lo dibujo porque me entusiasman. Me gustan tanto, que tengo que invertir al menos el equivalente a 300 horas-hombre de trabajo no remunerado para completar un solo número, y que todo el mundo pueda disfrutar de la historia y los personajes tanto como yo. Es así de bueno.

Recientemente he estado siguiendo a varios artistas de cómic a través de las redes, y todos se quejan, con cierta amargura, del poco tiempo de que disponen para trabajar en sus proyectos personales, y del escaso éxito y repercusión de estos proyectos. Por eso siguen trabajando por encargo, para ganarse la vida aunque no tengan el alma en ello. Vaya, igual que yo, solo que yo ni siquiera dibujo por dinero.

Estoy seguro de que mucha gente que me lee tiene algún tipo de inquietud creativa: escribir, tocar un instrumento, actuar, pintar, contar historias, bailar, hacer discursos o lo que sea. Cualquier actividad que requiera de tiempo, inversión y esfuerzo, pero que lo haces porque te encanta. No tienes que pensar en ello, ni obligarte, simplemente es parte de ti.

Todos tienen las mismas dudas, y todos se hacen la misma pregunta ¿Por qué demonios estoy haciendo esto?

Y su razón para dedicar tiempo y esfuerzo en una actividad creativa sin remunerar, es la misma por la que yo he invertido tanto tiempo haciendo estos comics, durante más de 12 años, y por la que lo seguiré haciendo mientras pueda.

Y es que se trata de historias que nadie más puede contar. Solamente Enric y yo tenemos los conocimientos, habilidades y experiencia para hacer Huérfanos. Puede que no sea el mejor cómic del mundo, pero es una contribución que sólo nosotros podemos hacer. Y como es nuestra creación, se trata en definitiva de un cómic sobre nosotros.

Son historias que merecen ser contadas, y si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará.

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“Why do you do it?”

How many times I have been asked me that same question over these years. Every time I tell someone that I draw comics, the reaction is the same: "how cool, I wish I could have a job like that." Then I have to clarify that actually this is not my job, that I make a living as a programmer. Then they ask me "But you sell these, right? I mean, you make money with this, don’t you?" And then I have to answer, no, I mostly post my comics online for people to read. For free.

And that’s when the question pops.

"Why do you do it?"

I just finished Orphans #5, which I started working with my friend and writer Enric Pujadas over two years ago. Besides all the design process and previous documentation, I started penciling near the end of 2013, and digital inking and a few months later. There have been many hours on the drawing board or in front of the computer screen, and the only reward for our efforts were a few "likes" or comments on my Facebook page and a poor visitor statistics on the Orphans webcomic in English.

Basically, no one reads us.

And about making money with this, let’s not speak about it.

Then I also ask myself the same question, "why do I do it?"

The first answer that comes to mind is that I want to know how it continues. I have a deal with Enric, my writer: he does not tell me anything about the next issue until the current one is finished. Thus, I always have a motivation to continue drawing, since I want to know how the story goes.

Another good reason to make this comic is, you gain experience and skill. True, our comics are not having what you’d call a massive impact, but we take them as seriously as if they had millions of readers. This allows me to practice and improve my technique, my drawings are getting better, and that fact we have accumulated over 110 pages of story, speaks volumes about our commitment, so one day we can be in a position for our comics to be published, and to be successful. There may be a small chance of it, but if I don’t make the effort, they have none.

But of course, these are all excuses. The main reason I do this is because I love it. I love the story and the characters, and you might think it's because I draw it, but it's just the opposite: I draw it because I’m excited about it. I like them so much, I have to invest at least the equivalent to 300 man-hours of unpaid work to complete a single issue, so everyone can enjoy the story and characters as much as as I do. It's that good.

Recently I have been following several comic artists on social networks, and all complain, with some bitterness, about the little time available to work on personal projects, and how little success and impact these projects have. So they keep working on commission, to make a living even though their souls aren't on it. Just like me, only I don’t even draw for money.

I'm sure many people reading this have some kind of creative interest: writing, playing music, acting, painting, storytelling, dancing, public speaking, whatever. Any activity that requires time, investment and effort, but you do it because you love it. You do not have to think about it, not force you, it's just who you are.

They all have the same doubts, and all ask themselves the same question, “Why on earth am I doing this?”

And their reason to devote time and effort into a creative, unpaid activity, is why I've invested so much time doing these comics for over 12 years, and why I will continue doing them while I can.

It’s all because these are stories that no one else can tell. Only Enric and I have the knowledge, skills and experience to make Orphans. It may not be the best comic book ever, but it is a contribution only we can do. And as is our creation, it is ultimately a comic about us.


These are stories that deserve to be told, and if we don’t, nobody else will.